El artista puertorriqueño gana Álbum del Año en una noche marcada por récords y diversidad musical

Los Ángeles, Estados Unidos. La música global vivió una noche histórica este 1 de febrero, durante la 68ª edición de los Premios Grammy, celebrada en el Crypto.com Arena, donde Bad Bunny se convirtió en protagonista al ganar el premio a Álbum del Año, marcando un hito para la música en español.

El cantante puertorriqueño obtuvo el máximo galardón por su producción Debí Tirar Más Fotos, convirtiéndose en el primer artista latino y el primer álbum en español en recibir este reconocimiento en la historia de los Grammy.

Una gala con récords y mensajes

La ceremonia, conducida por Trevor Noah, reconoció a lo mejor de la industria musical en cerca de 95 categorías, consolidando a los Grammy 2026 como una de las ediciones más diversas y representativas de los sonidos actuales.

Entre los grandes ganadores de la noche destacó también Kendrick Lamar, quien se llevó Grabación del Año por el tema luther, colaboración con SZA, reforzando su posición como uno de los artistas más influyentes del rap contemporáneo.

Por su parte, Billie Eilish fue reconocida con el premio a Canción del Año por WILDFLOWER, mientras que Olivia Dean fue nombrada Mejor Artista Nueva, consolidando su ascenso en la escena internacional.

La música latina, en el centro del escenario

El triunfo de Bad Bunny fue considerado uno de los momentos más emblemáticos de la noche, al reflejar el creciente impacto de la música latina en la industria global y el reconocimiento a propuestas que trascienden idiomas y fronteras.

Además de los premios, la gala estuvo marcada por presentaciones en vivo de alto nivel y discursos que abordaron temas sociales y culturales, reafirmando el papel de la música como una plataforma de expresión y cambio.

Una edición para la historia

Los Premios Grammy 2026 confirmaron la evolución de la industria musical hacia una mayor diversidad, tanto en géneros como en lenguas, destacando propuestas innovadoras y artistas que están redefiniendo el panorama sonoro mundial.

Con una noche llena de emociones, récords y nuevos referentes, la ceremonia dejó claro que la música continúa siendo un lenguaje universal con impacto global.