Ciudad de México.  La importación de calzado en México registró una disminución cercana al 30 por ciento en 2026, como resultado de nuevas políticas comerciales implementadas por el gobierno federal para fortalecer la industria nacional y combatir prácticas ilegales en el sector.

Estas acciones forman parte de una estrategia integral orientada a reducir la competencia desleal, especialmente de productos provenientes de Asia, y proteger a los fabricantes mexicanos.

Aranceles y control aduanero frenan importaciones

Entre los principales factores que explican la caída destaca el incremento de aranceles a productos importados, que en algunos casos alcanzan entre el 20 por ciento y el 35 por ciento, encareciendo su ingreso al mercado nacional.

A esto se suman mayores controles en aduanas y restricciones en programas como IMMEX, utilizados anteriormente para la importación temporal de mercancías, lo que permitió cerrar espacios a prácticas como la subvaluación o el contrabando.

Impulso a la industria nacional

El objetivo de estas medidas es fortalecer la producción local, proteger empleos y consolidar la competitividad del sector calzado en México, particularmente en regiones clave como el Bajío.

La industria nacional, con fuerte presencia en estados como Guanajuato, se perfila como una de las principales beneficiadas por este ajuste en la política comercial.

Efectos en el mercado

Especialistas advierten que, si bien la reducción de importaciones favorece a productores nacionales, también podría generar ajustes en precios para el consumidor final, dependiendo del comportamiento de la oferta y la demanda.

No obstante, el gobierno federal ha señalado que estas medidas son necesarias para garantizar condiciones más justas en el mercado.

Reconfiguración del sector

La caída en las importaciones marca un cambio en la dinámica del sector, impulsando una reconfiguración del mercado del calzado en México, donde la producción nacional podría ganar mayor participación en los próximos años.

Con este escenario, el país avanza hacia un modelo más equilibrado en el comercio de este sector, priorizando el desarrollo interno sin dejar de lado la competencia internacional.