Disminuyen de forma histórica los decesos por drogas, aunque la crisis de opioides sigue siendo un problema de salud pública
Estados Unidos registró una reducción cercana al 35 por ciento en las muertes por sobredosis de drogas, de acuerdo con datos preliminares de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), lo que representa uno de los descensos más importantes en los últimos años dentro de la crisis de opioides.
El reporte indica que la baja se observa al comparar los niveles más altos registrados en 2023 con las cifras preliminares de cierre de 2025, periodo en el que se ha presentado una tendencia a la disminución de muertes relacionadas principalmente con opioides sintéticos como el fentanilo.
Las autoridades sanitarias atribuyen este descenso a una combinación de factores, entre ellos el incremento en las incautaciones de drogas, el fortalecimiento de operativos contra el tráfico de fentanilo, la ampliación del acceso a la naloxona —medicamento utilizado para revertir sobredosis—, así como la expansión de programas de prevención, tratamiento y rehabilitación de adicciones.
También se ha señalado la cooperación internacional en materia de seguridad y control de sustancias ilícitas como un elemento clave para contener el flujo de drogas sintéticas.
A pesar de la reducción, los CDC advierten que la crisis de sobredosis en Estados Unidos no ha terminado, ya que continúa siendo una de las principales causas de muerte entre adultos jóvenes y presenta riesgos de repunte debido a la presencia persistente de drogas sintéticas altamente letales en el mercado ilegal.
El organismo sanitario considera que la tendencia a la baja es positiva, pero aún frágil, por lo que insiste en mantener y reforzar las estrategias de prevención, atención médica y combate al narcotráfico.
Con esta disminución, Estados Unidos marca un avance significativo en su lucha contra la crisis de opioides, aunque las autoridades subrayan que el desafío de salud pública continúa vigente.




