Falta de personal de seguridad provoca largas filas; autoridades despliegan elementos de apoyo en terminales

Ciudad de México. Diversos aeropuertos de Estados Unidos enfrentan retrasos severos, largas filas y saturación de pasajeros, derivado de una crisis operativa en los sistemas de seguridad aeroportuaria.

El problema se origina por la falta de personal en la Administración de Seguridad en el Transporte (TSA), lo que ha generado tiempos de espera de varias horas para los viajeros, así como afectaciones en vuelos y conexiones.

Presencia de agentes federales genera confusión

Ante la situación, el gobierno estadounidense ha desplegado elementos del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas en distintas terminales aéreas.

Sin embargo, autoridades han aclarado que estos agentes no sustituyen las funciones de seguridad de la TSA, sino que realizan labores de apoyo logístico, vigilancia y control de flujo de pasajeros.

La presencia de ICE ha generado inquietud entre viajeros, debido a sus facultades en materia migratoria.

Aeropuertos con mayores afectaciones

Entre las terminales más impactadas por los retrasos se encuentran:

  • Aeropuerto Internacional Hartsfield-Jackson
  • Aeropuerto Internacional John F Kennedy
  • Aeropuerto LaGuardia
  • Aeropuerto Internacional O’Hare
  • Aeropuerto Internacional George Bush

En algunos casos, los tiempos de espera han superado las cuatro horas, afectando a miles de pasajeros.

Origen del problema

La crisis responde a un conflicto presupuestal en Estados Unidos que ha impactado directamente en el funcionamiento de agencias federales, incluyendo la TSA.

Esto ha derivado en ausencias masivas de personal, renuncias y dificultades para mantener la operación normal en aeropuertos.

Recomendaciones para viajeros

Ante este panorama, autoridades recomiendan:

  • Llegar con mayor anticipación a los aeropuertos
  • Verificar el estatus de vuelos con las aerolíneas
  • Considerar posibles retrasos o cancelaciones

Impacto en el transporte aéreo

La situación ha encendido alertas en el sector turístico y aéreo, ya que podría afectar la movilidad internacional y la experiencia de los viajeros en uno de los sistemas aeroportuarios más transitados del mundo.

Mientras tanto, el gobierno estadounidense mantiene medidas temporales para contener la crisis, en espera de una solución al conflicto presupuestal.