Washington. Estados Unidos confirmó este lunes un ataque en territorio venezolano, que según la Casa Blanca marca la primera ofensiva terrestre conocida dentro de Venezuela en el marco de su campaña contra el narcotráfico y la presión al gobierno de Nicolás Maduro.
El presidente Donald Trump anunció que las fuerzas estadounidenses impactaron y destruyeron una instalación portuaria en la costa venezolana usada, afirmó, para la carga de embarcaciones que transportan drogas hacia territorio norteamericano.
“Hubo una gran explosión en la zona del muelle donde cargan los botes con drogas… atacamos todas las embarcaciones y ahora atacamos la zona… y ya no existe”, declaró Trump en una rueda de prensa en Florida.
Primer ataque terrestre y escalada militar
Según la declaración, esta acción —que Estados Unidos describe como parte de su esfuerzo antidrogas— constituyó el primer golpe terrestre en Venezuela desde que se intensificaron las operaciones militares estadounidenses en la región a mediados de 2025.
Hasta ahora, el Gobierno estadounidense había concentrado sus ataques en embarcaciones sospechosas de narcotráfico en aguas internacionales del Caribe y el Pacífico, hundiendo decenas de lanchas y destruyendo presuntos objetivos marítimos sin incursionar en tierra firme venezolana.
Detalles no confirmados oficialmente
Trump no precisó si la operación fue realizada directamente por fuerzas militares tradicionales o por agencias como la CIA, ni ofreció detalles sobre el lugar exacto del ataque ni si hubo víctimas. Tampoco se ha publicado una versión oficial detallada por parte del Pentágono o del gobierno venezolano hasta el momento.
Reacciones internacionales y contexto
El anuncio se produce en medio de una creciente tensión geopolítica en América Latina, con Estados Unidos apoyando una estrategia cada vez más agresiva para frenar el narcotráfico y presionar al régimen de Nicolás Maduro. Caracas, por su parte, ha negado reiteradamente cualquier vínculo entre su gobierno y carteles de drogas, y acusa a Washington de buscar un cambio de régimen bajo pretextos de seguridad.
Analistas señalan que esta acción podría marcar un punto de inflexión en las relaciones bilaterales, al pasar de operaciones marítimas a golpes en territorio venezolano, aunque aún falta confirmación independiente de los hechos y mayor claridad sobre las implicaciones legales y diplomáticas de este tipo de ofensivas




