Foro Económico Mundial | Febrero 2026

Heriberto Zazueta, Consultor Internacional de Negocios

Lo que más me llamó la atención de Davos 2026 es la claridad con la que los líderes mundiales reconocen que el sistema comercial global no está atravesando una transición, sino una ruptura. El primer ministro de Canadá, Mark Carney, lo dijo sin rodeos, y creo que esa honestidad es exactamente lo que necesitamos en este momento. Estamos ante un cambio estructural, no cíclico, lo que significa que las reglas del juego que aprendimos ya no aplican de la misma manera. Para quienes estamos construyendo empresas hoy, esto no es una mala noticia: es una invitación a reposicionarse.

El episodio de Trump y los aranceles a Groenlandia me parece una señal clara de algo que hay que interiorizar: las medidas comerciales ya no se usan exclusivamente para objetivos económicos, sino como herramientas de presión política y geopolítica. Esto genera una incertidumbre permanente que los mercados detestan, pero que también abre espacios para quienes saben leer el contexto. Como emprendedores en el sector educativo, debemos entender que estas fricciones comerciales afectan indirectamente los presupuestos gubernamentales y las prioridades institucionales de nuestros clientes universitarios. Las universidades públicas, en particular, están muy expuestas a las decisiones de política fiscal que derivan de este entorno.

Me parece muy relevante la aceleración de acuerdos comerciales como el de la UE con el Mercosur y el anunciado con India, que Ursula von der Leyen llamó la ‘madre de todos los acuerdos’. Esto me confirma que la fragmentación global no implica aislamiento, sino reconfiguración de alianzas. La conclusión de diversificar, diversificar, diversificar aplica perfectamente a nuestra estrategia en SpeakHub: no podemos depender de un solo tipo de cliente, canal o mercado. Nuestra apuesta por combinar 7Speaking con SpeakIA.me, atendiendo tanto el mercado B2B universitario como la futura plataforma B2C, es exactamente esa lógica de diversificación aplicada al modelo de negocio.

La paradoja del TradeTech es quizás la conclusión que más me entusiasma. El Foro señala que, aunque la política comercial se vuelve más compleja, las herramientas digitales —incluyendo la inteligencia artificial— pueden hacer el comercio más rápido, accesible y económico. Y esto no solo beneficia a las grandes corporaciones: específicamente se menciona como un nivelador para las pymes y las economías medianas. En SpeakHub vivimos esta realidad de primera mano: nuestra plataforma SpeakIA.me le permite a cualquier universidad ofrecer experiencias de conversación en inglés a escala, sin los costos prohibitivos de un modelo presencial. Estamos en el lado correcto de esta tendencia y debemos comunicarlo con mucha más fuerza.

Finalmente, el tema de la seguridad como nueva prioridad comercial me genera una reflexión importante: las instituciones educativas también están empezando a pensar en términos de resiliencia y dependencia tecnológica. Las universidades que hoy dependen de plataformas extranjeras para su oferta de idiomas son vulnerables a cambios regulatorios, de divisas o de política comercial. SpeakHub, como empresa latinoamericana con tecnología propia, tiene una propuesta de valor adicional que quizás no hemos sabido comunicar: somos una opción estratégicamente más segura para las instituciones mexicanas y de la región. Davos 2026 me deja claro que el mundo está rediseñando sus redes. Nuestra tarea es asegurarnos de estar tejidos en la nueva trama.