La permanencia de México como sede de la Copa Mundial de la FIFA 2026 depende del cumplimiento puntual de requisitos clave establecidos por la FIFA en materia de seguridad, infraestructura y operación técnica de los estadios.
Tras recientes episodios de violencia en Jalisco y cuestionamientos sobre el avance de obras en recintos deportivos, el organismo rector del futbol mundial mantiene comunicación directa con autoridades mexicanas para dar seguimiento a los protocolos establecidos en los contratos de sede.
Seguridad, condición prioritaria
Uno de los principales puntos que la FIFA supervisa es la garantía plena de seguridad para jugadores, selecciones, cuerpos técnicos, árbitros y aficionados.
Los acuerdos firmados por los países anfitriones obligan a establecer:
- Protocolos integrales de seguridad pública
- Coordinación entre fuerzas federales, estatales y municipales
- Planes de reacción ante emergencias
- Protección en estadios, zonas de entrenamiento y áreas de hospedaje
Tras los hechos violentos registrados en el área metropolitana de Guadalajara, una de las tres sedes mexicanas, autoridades federales enviaron información detallada a FIFA sobre las acciones implementadas para garantizar la estabilidad y continuidad de la organización.
El presidente del organismo, Gianni Infantino, ha reiterado públicamente su confianza en México como anfitrión del torneo.
Infraestructura y tiempos de entrega
Otro punto crítico es el cumplimiento de los estándares técnicos en los estadios designados:
- Estadio Banorte (Ciudad de México)
- Estadio Akron (Guadalajara)
- Estadio BBVA (Monterrey)
En particular, el Estadio Azteca —propuesto para albergar el partido inaugural— se encuentra en proceso de remodelación. FIFA exige que el inmueble esté completamente funcional semanas antes del inicio del torneo. En caso de incumplimiento, el organismo puede reasignar partidos, aunque esto no implicaría necesariamente retirar la sede al país.
¿Puede México perder la sede?
Los estatutos de la FIFA contemplan sanciones en casos extremos, como:
- Incumplimiento grave de garantías de seguridad
- Interferencia gubernamental que afecte la organización deportiva
- Falta de capacidad operativa de la federación anfitriona
Sin embargo, hasta el momento, no existe ninguna notificación oficial que indique intención de retirar a México como sede del Mundial 2026.
Autoridades federales han señalado que el diálogo con FIFA es permanente y que los requerimientos forman parte del proceso ordinario de supervisión previo a un evento de esta magnitud.
Contexto internacional
El Mundial 2026 será el primero organizado de manera conjunta por México, Estados Unidos y Canadá, y marcará la tercera ocasión en que territorio mexicano alberga partidos mundialistas.
En este escenario, garantizar condiciones óptimas de seguridad e infraestructura no solo es un requisito contractual, sino una prioridad estratégica para mantener la proyección internacional del país.
Por ahora, la FIFA mantiene su respaldo a las tres sedes mexicanas y continúa el seguimiento técnico rumbo a la máxima justa del futbol mundial.




