El robo de combustibles provocó quebrantos por más de 20 mil millones de pesos y presionó los ingresos de la petrolera estatal.
Ciudad de México. El robo de combustibles, conocido como huachicol, continuó afectando las finanzas de Petróleos Mexicanos (Pemex) durante 2025, con pérdidas millonarias que impactaron directamente sus ingresos y resultados operativos.
De acuerdo con reportes financieros y datos difundidos en medios nacionales, entre enero y septiembre de 2025 las pérdidas por tomas clandestinas en ductos ascendieron a 20 mil 246 millones de pesos, cifra superior a la registrada en el mismo periodo de 2024.
Incremento en pérdidas por robo de combustible
En el primer semestre del año, el quebranto por huachicol se estimó en 7 mil 650 millones de pesos, lo que representó un incremento cercano al 33% en comparación anual. Tan solo en el primer trimestre, la afectación superó los 5 mil 471 millones de pesos.
Estos montos reflejan que, pese a los operativos de vigilancia y combate al robo de hidrocarburos, el delito continúa representando un desafío estructural para la empresa productiva del Estado.
Impacto en ingresos y operación
Además de las pérdidas directas por sustracción ilegal de combustibles, Pemex enfrentó en 2025 una caída en producción y ventas de hidrocarburos, lo que presionó aún más sus ingresos totales.
El huachicol no solo implica pérdidas económicas, sino también costos adicionales por reparación de infraestructura, afectaciones ambientales y riesgos de seguridad derivados de las tomas clandestinas.
Desafío persistente para Pemex
Especialistas señalan que el robo de combustible afecta la rentabilidad de la empresa y limita recursos que podrían destinarse a inversión, mantenimiento y modernización operativa.
El comportamiento de las pérdidas por huachicol será un indicador clave para evaluar la eficacia de las estrategias de seguridad energética y el impacto en las finanzas de Pemex durante el cierre de 2025.




