El país captó 40,871 millones de dólares en 2025, su nivel más alto histórico en Inversión Extranjera Directa.
México alcanzó en 2025 un máximo histórico en Inversión Extranjera Directa (IED) al registrar 40,871 millones de dólares, lo que representa un crecimiento anual de 10.8% respecto a 2024 y consolida cinco años consecutivos de expansión en la llegada de capital extranjero.
De acuerdo con datos oficiales de la Secretaría de Economía, el resultado confirma la confianza de los inversionistas internacionales en el país, en un contexto global marcado por tensiones comerciales y ajustes en cadenas de suministro.
Reinversión y nuevas inversiones impulsan la IED
El reporte más reciente detalla que la mayor parte del flujo correspondió a reinversión de utilidades, es decir, empresas extranjeras que ya operan en México decidieron ampliar sus operaciones.
Además, se observó un crecimiento significativo en nuevas inversiones, reflejando el impacto del fenómeno de relocalización industrial (nearshoring), particularmente en sectores manufactureros y estratégicos.
Principales países inversionistas
- Estados Unidos (38.8% del total)
- España
- Canadá
- Países Bajos
- Japón
En conjunto, estas naciones concentraron cerca del 70% de la inversión recibida en 2025.
🏙️ Estados que concentran mayor inversión
En el plano interno, la Ciudad de México lideró la captación de IED, seguida por entidades como Nuevo León, Estado de México y Baja California, que se mantienen como polos industriales y logísticos clave.
Para la región del Bajío, este contexto representa oportunidades relevantes en manufactura avanzada, industria automotriz y desarrollo tecnológico.
⚠️ Un cierre con matices
Aunque el balance anual fue histórico, el cuarto trimestre registró una desinversión cercana a 5 mil millones de dólares, atribuida a movimientos financieros y pago de dividendos entre empresas, sin alterar la tendencia positiva del año.
📈 México ante el escenario 2026
El récord de 2025 posiciona a México como uno de los principales destinos de inversión en América Latina. Sin embargo, especialistas advierten que el reto para 2026 será mantener la estabilidad macroeconómica, fortalecer el Estado de derecho y garantizar condiciones competitivas para consolidar el crecimiento.




