Ciudad de México. Un video difundido en redes sociales generó polémica luego de mostrar a colaboradores del presidente de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), Hugo Aguilar Ortiz, agachándose para limpiarle los zapatos previo a un acto oficial en Querétaro, lo que provocó críticas y reacciones en el ámbito político y social.

Las imágenes fueron captadas a las afueras del Teatro de la República, durante la ceremonia conmemorativa del 109 aniversario de la promulgación de la Constitución de 1917, y rápidamente se viralizaron por considerarse una escena inapropiada para el titular del máximo órgano judicial del país.

¿Qué ocurrió durante el evento?

En el video se observa primero a una mujer y posteriormente a un hombre limpiando el calzado del ministro presidente mientras él permanece de pie. Posteriormente se identificó a una de las personas como Amanda Pérez Bolaños, directora general de Comunicación Social de la SCJN.

La escena fue interpretada por usuarios en redes sociales como un acto de trato privilegiado, contrario a los principios de austeridad y respeto institucional que deben regir al Poder Judicial.

Explicación del ministro presidente

Ante la controversia, Hugo Aguilar Ortiz ofreció una explicación pública y aseguró que el hecho fue producto de un accidente. Detalló que una de sus colaboradoras derramó café con nata sobre su zapato y, al intentar limpiar la mancha de manera inmediata, la acción fue grabada sin contexto.

El ministro señaló que al percatarse de la situación pidió que no continuaran y ofreció disculpas por lo ocurrido, negando que se tratara de un acto de soberbia, abuso de poder o humillación hacia su personal.

Reacciones y debate público

Pese a la aclaración, el incidente generó críticas de actores políticos y ciudadanos, quienes cuestionaron la imagen proyectada por el titular de la SCJN. Para algunos sectores, el episodio evidenció una desconexión entre el discurso institucional y las prácticas observadas en actos públicos.

Otros analistas señalaron que el hecho reavivó el debate sobre la ética, el comportamiento y la percepción pública de los altos funcionarios del país, especialmente en un contexto de exigencia de transparencia y rendición de cuentas.

Un hecho que marcó la agenda

Aunque el ministro presidente afirmó que no hubo intención indebida, el episodio se convirtió en uno de los temas más comentados en la agenda nacional, subrayando la importancia de la imagen pública y la conducta institucional de quienes encabezan los poderes del Estado.