El Banco de México reporta menor número de envíos desde el extranjero, aunque el monto promedio por operación creció ligeramente.
En enero de 2026, los ingresos por remesas familiares que llegaron a México sumaron 4 594 millones de dólares, lo que representó una contracción anual de 1.4 por ciento respecto a los 4 660 millones de dólares recibidos en el mismo mes del año anterior, informó el Banco de México.
Menos envíos, pero remesa promedio mayor
La disminución en el flujo de remesas se explicó, principalmente, por una reducción del 5.2 por ciento en el número de operaciones, con un total de aproximadamente 11.5 millones de transacciones durante el primer mes del año.
A pesar de ello, el monto promedio por remesa creció 3.9 por ciento, situándose en alrededor de 401 dólares por envío, lo que indica que, aunque menos personas enviaron dinero, el valor de cada transferencia fue mayor en promedio.
Remesas como motor económico
Las remesas son una fuente clave de divisas para la economía mexicana y un apoyo fundamental para millones de hogares que dependen de estos ingresos para consumo básico, educación y salud. Expertos coinciden en que estos flujos reflejan tanto la condición del mercado laboral en el extranjero —especialmente en Estados Unidos— como el comportamiento económico interno en México.
Contexto económico actual
La caída del 1.4 % en enero sucede después de varios meses de variaciones mixtas en la recepción de remesas, interrumpiendo la racha de ingresos por encima de los 5 000 millones de dólares que se había observado en periodos recientes.
Analistas han señalado que factores como el mercado laboral de los trabajadores migrantes y las políticas migratorias en Estados Unidos pueden influir en la decisión de enviar dinero y en la cantidad total recibida en México.




