La empresa mexicana TV Azteca inició un proceso de concurso mercantil voluntario con el objetivo de reestructurar sus deudas y fortalecer su estabilidad financiera, en medio de presiones fiscales y compromisos con acreedores nacionales e internacionales.

¿Por qué solicitó el concurso mercantil?

La decisión ocurre tras el impacto financiero derivado del pago de adeudos fiscales históricos vinculados a litigios con el Servicio de Administración Tributaria (SAT), proceso en el que el corporativo Grupo Salinas tuvo participación directa.

El ajuste financiero, sumado a la caída en ingresos publicitarios y a los cambios estructurales en la industria de medios —marcados por la competencia de plataformas digitales—, redujo el margen de liquidez de la televisora.

Deuda y negociaciones internacionales

En los últimos años, la compañía también enfrentó negociaciones complejas con tenedores de bonos en el extranjero, particularmente por emisiones en dólares. Estos compromisos generaron litigios y presiones adicionales sobre su flujo operativo.

El concurso mercantil permite a la empresa reorganizar sus pasivos bajo supervisión judicial, sin que esto implique quiebra automática o suspensión de transmisiones.

¿Habrá afectaciones?

Directivos de la televisora han señalado que el proceso no significa insolvencia definitiva ni cierre de operaciones. La programación continúa con normalidad y la intención es preservar la viabilidad de la empresa en el largo plazo.

Contexto del sector

El entorno para las televisoras tradicionales ha cambiado de forma significativa en la última década. La migración de audiencias hacia plataformas digitales, la fragmentación del mercado publicitario y los nuevos hábitos de consumo han obligado a las empresas del sector a replantear su modelo de negocio.

Con esta medida, TV Azteca busca ganar tiempo y orden para estabilizar sus finanzas y adaptarse a un mercado cada vez más competitivo.