La Semana 7 de la NFL sacudió la temporada: Atlanta terminó con el paso perfecto de San Francisco, Minnesota conservó su invicto y Cincinnati aplastó a Baltimore. También hubo remontadas, finales dramáticos y una sorpresa en el clásico divisional entre Green Bay y Detroit. La jornada todavía tiene dos capítulos pendientes: Kansas City frente a Seattle y Dallas contra Philadelphia.
Chicago Bears 30-24 New England Patriots. Los Bears se llevaron el partido del jueves con una actuación ofensiva decisiva de Caleb Williams y el receptor Rome Odunze, quienes encontraron espacios ante la defensiva de Nueva Inglaterra. Drake Maye mantuvo a los Patriots en la pelea con 321 yardas por pase, pero Chicago respondió en los momentos clave y protegió su ventaja hasta el final. La victoria colocó a los Bears con marca de 5-2 y confirmó que pueden competir contra equipos de buen arranque.
Pittsburgh Steelers 16-10 New Orleans Saints. En el primer partido de temporada regular de la NFL disputado en Francia, los Steelers dominaron con una ofensiva paciente y series largas que consumieron el reloj. Aaron Rodgers conectó con Darnell Washington para el único touchdown de Pittsburgh, mientras Jaylen Warren superó las 100 yardas terrestres. Nueva Orleans tuvo dificultades para sostener sus ataques y no encontró la anotación necesaria para remontar en el cierre.
Atlanta Falcons 29-20 San Francisco 49ers. Los Falcons dieron uno de los golpes de la jornada al propinarle a San Francisco su primera derrota de la temporada. Atlanta remontó una desventaja de 14-3 y aprovechó cuatro pérdidas de balón de los 49ers, incluida una intercepción de Brock Purdy en el último cuarto. La defensiva local cerró los espacios en los momentos decisivos y Atlanta convirtió los errores visitantes en puntos para firmar una victoria que cambia el panorama de la NFC.
Cincinnati Bengals 35-13 Baltimore Ravens. Los Bengals dominaron el duelo divisional con una ofensiva explosiva y una defensa que limitó a Baltimore durante buena parte del encuentro. Joe Burrow lideró el ataque de Cincinnati, que encontró la zona de anotación en cinco ocasiones y aprovechó las dificultades de los Ravens para mantener el ritmo. El triunfo fue especialmente importante ante un rival directo, mientras Baltimore deberá corregir sus problemas defensivos después de recibir 35 puntos.
Tampa Bay Buccaneers 43-13 Carolina Panthers. Tampa Bay consiguió una victoria contundente al superar a Carolina por 30 puntos, con una ofensiva que produjo anotaciones tanto por aire como por tierra. Los Buccaneers aprovecharon los errores de los Panthers y tomaron el control desde la primera mitad, sin permitir que su rival construyera una reacción sostenida. Carolina no encontró respuestas ante la presión defensiva y terminó sufriendo una de sus derrotas más amplias de la campaña.
New York Giants 27-21 Houston Texans, tiempo extra. Nueva York consiguió una victoria dramática en Houston gracias a una anotación en la prórroga, después de que ambos equipos intercambiaran golpes durante el tiempo reglamentario. Los Giants encontraron una oportunidad decisiva con una gran carrera de Cam Skattebo que preparó el touchdown de Devin Singletary. La victoria permitió a Nueva York mejorar su marca y mantenerse en la pelea, mientras Houston dejó escapar un partido que tuvo opciones de ganar en casa.
Minnesota Vikings 16-10 Indianapolis Colts. Los Vikings llegaron a seis victorias sin derrota tras superar a Indianápolis en un partido dominado por las defensivas. Minnesota limitó los avances de los Colts y selló el resultado con una intercepción de Harrison Smith en los minutos finales. La defensiva volvió a ser el principal argumento de los Vikings, que siguen invictos y se consolidan como uno de los equipos más consistentes de la temporada.
Miami Dolphins 28-25 New York Jets. Los Dolphins finalmente rompieron su racha sin triunfos con una victoria apretada ante sus rivales divisionales. Miami encontró la producción ofensiva necesaria para mantenerse por delante y resistió la reacción de los Jets en el cierre. Nueva York tuvo oportunidades para cambiar el resultado, pero no consiguió completar la remontada. El triunfo representa un alivio para Miami, que busca recuperar terreno después de un inicio complicado.
Cleveland Browns 27-24 Tennessee Titans. Los Browns consiguieron su segunda victoria consecutiva con un gol de campo de Andre Szmyt cuando el reloj expiraba. Tennessee mantuvo el encuentro cerrado y tuvo opciones de llevarse el triunfo, pero Cleveland aprovechó su última serie ofensiva para colocarse en posición de patear. La definición volvió a mostrar lo impredecible de la NFL, donde una sola jugada puede cambiar el resultado incluso en los últimos segundos.
Denver Broncos 30-16 Arizona Cardinals. Los Broncos se llevaron una victoria sólida gracias a una ofensiva que encontró continuidad y una defensiva que limitó las opciones de Arizona. Denver sumó puntos en momentos importantes y logró mantener a los Cardinals a distancia durante la segunda mitad. El triunfo fortalece a los Broncos en la AFC Oeste, mientras Arizona tendrá que mejorar su respuesta defensiva para evitar que los rivales controlen el ritmo de los encuentros.
Detroit Lions 20-17 Green Bay Packers. Los Lions se quedaron con un duelo divisional que se resolvió por detalles y frenaron el impulso de Green Bay. Detroit encontró la anotación decisiva en un partido cerrado, en el que ambas defensivas obligaron a sus rivales a trabajar cada avance. Los Packers tuvieron opciones de empatar, pero no lograron aprovecharlas en el cierre. La victoria mantiene a Detroit en la pelea por la NFC Norte y añade tensión a una de las divisiones más competidas.
Los Ángeles Rams 35-21 Las Vegas Raiders. Los Rams consiguieron una victoria importante con una ofensiva que produjo cinco touchdowns y encontró espacios durante buena parte del encuentro. Los Raiders intentaron mantenerse cerca en el marcador, pero no lograron frenar los ataques de Los Ángeles ni convertir sus oportunidades en una remontada. El resultado le da aire a los Rams en la NFC Oeste, mientras Las Vegas deberá mejorar su consistencia para competir en partidos de alta anotación.



