Regresó a Los Ángeles con una pasarela llena de glamour, alas monumentales y estrellas internacionales. Celebrado el domingo 18 de octubre en los estudios Sony de Culver City, California, el espectáculo tuvo como protagonista a Kylie Jenner, quien debutó en la pasarela con el emblemático Fantasy Bra, una pieza valuada en 50 millones de dólares.

La empresaria sorprendió al público con un conjunto plateado, alas blancas y el exclusivo diseño de lencería elaborado en colaboración con la firma de joyería Jacob & Co. La pieza incorpora 4 mil 410 diamantes naturales, incluido un diamante amarillo central de 75.54 quilates. Su aparición marcó el regreso del Fantasy Bra a la pasarela después de ocho años, pues la última presentación ocurrió en 2018.

La pasarela también reunió a algunas de las modelos más reconocidas de la industria, entre ellas Bella Hadid, Gigi Hadid, Adriana Lima, Alessandra Ambrosio y Candice Swanepoel. Bella Hadid fue la encargada de abrir el espectáculo, mientras que otras figuras emblemáticas regresaron para lucir las nuevas propuestas de la marca, con diseños que combinaron transparencias, plumas, brillos y alas de diferentes estilos.

La música fue otro de los grandes atractivos de la noche, con presentaciones de Tate McRae, KATSEYE, Megan Thee Stallion y Megan Moroney. Las artistas acompañaron los distintos segmentos del desfile con actuaciones en vivo que fusionaron moda y entretenimiento, una fórmula con la que Victoria’s Secret busca mantener vigente uno de sus eventos más reconocidos a nivel internacional.

Sin embargo, la participación de Jenner también generó debate en redes sociales. Algunos usuarios cuestionaron que una celebridad ajena al grupo tradicional de Ángeles de la marca portara el Fantasy Bra, al considerar que el reconocimiento debió recaer en una modelo con trayectoria en la pasarela. Otros defendieron la elección por la capacidad de la empresaria para atraer la atención mundial hacia el espectáculo.

El desfile también presentó a Solange Omon como nueva Ángel de Victoria’s Secret, tras ganar la competencia Angels Among Us, con lo que obtuvo las emblemáticas alas y un contrato con la agencia IMG Models. Su elección representó uno de los momentos destacados de una edición que combinó figuras consolidadas con nuevos talentos del modelaje.

Con el regreso del Fantasy Bra y la participación de modelos y artistas internacionales, Victoria’s Secret apostó por recuperar el glamour histórico de sus pasarelas y adaptarlo a una nueva etapa, en la que las celebridades, las redes sociales y el espectáculo tienen un peso cada vez mayor en la industria de la moda.