Ciudad de México. La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, anunció un acuerdo con el sector gasolinero para mantener el precio del diésel en 28 pesos por litro, como parte de una estrategia para estabilizar la economía y evitar presiones inflacionarias en el país.
La medida se da en un contexto de incrementos recientes en los combustibles, particularmente en el diésel, que es clave para el transporte de carga y el abasto de mercancías en todo el territorio nacional.
Acuerdo voluntario con el sector gasolinero
El Gobierno federal informó que el acuerdo es de carácter voluntario, alcanzado tras reuniones con empresarios del sector energético y estaciones de servicio.
Entre los puntos principales destacan:
- El precio del diésel no deberá superar los 28 pesos por litro
- Aplicación de estímulos fiscales al IEPS para absorber parte del impacto
- Medida inicialmente planteada como temporal, sujeta a revisión
OBJETIVO: EVITAR PRESIÓN INFLACIONARIA
El acuerdo busca principalmente:
- Contener el aumento en costos de transporte de carga
- Evitar incrementos en productos de la canasta básica
- Mantener estabilidad en la cadena de suministro nacional
De acuerdo con el Gobierno federal, el diésel es uno de los combustibles con mayor impacto en la economía, ya que influye directamente en el precio final de alimentos, mercancías y servicios.
En semanas recientes, el precio del diésel había alcanzado niveles cercanos a los 30 pesos por litro en algunas regiones del país, lo que generó presión entre transportistas y sectores productivos. El nuevo acuerdo busca frenar esa tendencia.
CONTEXTO ECONÓMICO
Especialistas han señalado que este tipo de acuerdos permiten un alivio inmediato al consumidor, aunque advierten que su efectividad depende del comportamiento del mercado internacional del petróleo y de la estabilidad del tipo de cambio.
El Gobierno federal no ha descartado nuevas negociaciones con el sector energético para mantener el control de precios en combustibles estratégicos.
El acuerdo para mantener el diésel en 28 pesos por litro representa una acción del Gobierno federal para proteger la economía familiar y evitar un impacto mayor en los precios del transporte y los alimentos.
Sin embargo, su duración y efectividad dependerán de las condiciones del mercado y de la continuidad de los acuerdos con el sector gasolinero.




