Hacienda absorbe impacto para evitar alza en combustibles; presión internacional elevó costos energéticos

El gobierno federal ha dejado de recaudar alrededor de 11 mil 700 millones de pesos debido a la aplicación de estímulos fiscales a las gasolinas y el diésel, una medida implementada por la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) para evitar incrementos abruptos en los precios de los combustibles en México.

La decisión forma parte de una estrategia de contención ante la volatilidad internacional del petróleo, impulsada principalmente por tensiones geopolíticas en Medio Oriente, que han elevado los costos de los energéticos a nivel global.

¿Por qué se aplicaron los estímulos?

El gobierno federal activó los estímulos fiscales al IEPS (Impuesto Especial sobre Producción y Servicios) con el objetivo de mantener estables los precios de la gasolina Magna, Premium y el diésel, evitando así un impacto directo en la inflación.

La medida busca proteger el poder adquisitivo de las familias mexicanas, especialmente en un contexto donde el aumento en los precios internacionales del petróleo ha presionado el mercado interno.

De acuerdo con la SHCP, el costo promedio de los estímulos fiscales ha sido de aproximadamente 2 mil 500 millones de pesos por semana, cifra que refleja el impacto directo de esta política en las finanzas públicas.

Impacto en las finanzas públicas

La Secretaría de Hacienda explicó que estos apoyos han representado una reducción significativa en la recaudación tributaria, aunque se consideran necesarios para evitar un incremento mayor en los precios finales de los combustibles.

El subsidio a gasolinas ha sido clave para contener la inflación en México, pero al mismo tiempo genera presión sobre los ingresos del gobierno federal.

Durante algunas semanas recientes, los estímulos llegaron a representar:

  • más del 24% para gasolina Magna;
  • hasta 43% para diésel;
  • ajustes variables en gasolina Premium, dependiendo del comportamiento internacional del crudo.

Contexto internacional presiona precios

El incremento en los costos del petróleo se ha visto influido por tensiones geopolíticas recientes en regiones productoras de energía, lo que ha generado incertidumbre en los mercados globales.

En este escenario, México ha optado por absorber parte del impacto fiscal para evitar un incremento inmediato en los precios de los combustibles al consumidor final.

¿Qué sigue para los combustibles?

Especialistas advierten que, si los precios internacionales continúan elevados, el costo fiscal de mantener estos estímulos podría aumentar en los próximos meses, lo que pondría presión adicional sobre el presupuesto federal.

Por ahora, la política de subsidios se mantiene como una herramienta clave del gobierno para estabilizar el mercado energético interno.