Nueva York / Londres.— El precio internacional del petróleo superó la barrera de los 120 dólares por barril, alcanzando uno de sus niveles más altos de los últimos años, impulsado por la creciente tensión geopolítica en Oriente Medio y el temor a una interrupción prolongada en el suministro mundial de crudo.

De acuerdo con reportes de mercados internacionales, el crudo de referencia Brent llegó a cotizarse por encima de los 120 dólares durante la jornada, mientras que en algunas operaciones intradía incluso registró picos superiores, niveles no vistos desde 2022.

Tensiones geopolíticas disparan los precios

El repunte en los precios del petróleo está directamente relacionado con el recrudecimiento del conflicto entre Estados Unidos e Irán, así como con las amenazas de un posible bloqueo prolongado en el estrecho de Ormuz, una de las rutas marítimas más estratégicas para el transporte de crudo a nivel mundial.

Analistas del sector energético advierten que cualquier interrupción en esta zona podría afectar hasta una quinta parte del suministro global, lo que ha incrementado la volatilidad y las expectativas de escasez en los mercados.

Oferta limitada y nerviosismo en los mercados

A la incertidumbre geopolítica se suma una oferta internacional ajustada, con inventarios limitados y una capacidad de respuesta restringida por parte de los principales países productores. Este escenario ha generado nerviosismo entre inversionistas y operadores, que anticipan un periodo prolongado de precios elevados.

Especialistas señalan que el mercado petrolero está reaccionando más a las expectativas de riesgo que a una reducción efectiva del suministro, aunque advierten que la situación podría agravarse si el conflicto se extiende.

Impacto global y efectos económicos

El alza del petróleo por encima de los 120 dólares por barril tiene repercusiones directas en la economía global, particularmente en el aumento de costos de transporte, producción industrial y precios de combustibles, lo que podría presionar nuevamente la inflación en diversos países.

En economías importadoras de energía, el encarecimiento del crudo representa un desafío adicional para la estabilidad económica, mientras que para los países productores implica mayores ingresos, aunque con un entorno de alta incertidumbre.

Perspectivas del mercado petrolero

De acuerdo con analistas internacionales, el comportamiento del petróleo en las próximas semanas dependerá de la evolución del conflicto en Oriente Medio, de las decisiones que tomen los países productores y de posibles acciones diplomáticas que reduzcan la tensión en la región.

Por ahora, el consenso apunta a que los precios se mantendrán altos y volátiles, mientras persista el riesgo geopolítico y la presión sobre la oferta global.